Nuestra aventura comienza cruzando el Atlántico. Al aterrizar en la vibrante Madrid, nos sentiremos envueltos por la energía castiza. Tras instalarnos, la ciudad nos recibe con una visita panorámica: desde la majestuosidad del Palacio Real hasta la elegancia de Cibeles. Al caer el sol, nos perderemos en el ambiente bohemio de la Plaza Mayor para nuestra primera cena bajo el cielo madrileño.
